Publicado el

27 de Octubre de 2014

Numerosas investigaciones han afirmado que las bebidas gaseosas azucaradas son unas de las grandes culpables de la epidemia de la obesidad a nivel mundial. Sin embargo, las últimas publicaciones científicas también han comenzado a demostrar que las personas que toman bebidas light en exceso son más propensas a ser obesas, desmintiendo así la creencia de que las gaseosas dietéticas ayudarían a controlar el peso.

Un reciente estudio, publicado en septiembre de 2014 en la revista británica Nature, afirmó que las bebidas light podrían alterar las bacterias del intestino, lo que a su vez afectaría la manera en que la comida es digerida y metabolizada, incrementando también el riesgo de enfermedades metabólicas como la diabetes tipo 2.

Los investigadores del Weizmann Institute of Science de Israel, observaron el desarrollo de intolerancia a la glucosa en ratas debido al consumo sacarina, aspartame y sucralosa, luego reclutaron a siete voluntarios que no consumían bebidas dietéticas regularmente. Cuatro de ellos desarrollaron alteraciones significativas en los niveles de glucosa en la sangre, después de una alta exposición a edulcorantes artificiales por una semana. Es más, los resultados de los tests de tolerancia a la glucosa demostraron que el nivel de azúcar en la sangre de algunos individuos se disparó a niveles considerados como pre-diabéticos.

Asimismo, el estudio señaló que los edulcorantes artificiales parecieran incrementar un grupo de bacterias intestinales llamadas Bacteroides y disminuir otro llamadas Clostridiales. A pesar de que los científicos están comenzando a descifrar qué tipos de bacterias viven dentro del sistema digestivo de los seres humanos, tener demasiadas Bacteroides y pocas Clostridiales es un patrón que a veces padecen las personas diagnosticadas con diabetes.

Si bien los resultados son preliminares, esta investigación podría comenzar a explicar por qué el flagelo de la obesidad no cede a nivel mundial. Por eso, más allá de este debate, el agua sigue siendo la mejor bebida para hidratar el cuerpo y controlar el nivel de azúcar en la sangre.

OTROS EFECTOS DE LAS BEBIDAS LIGHT

Aceleran el daño a los dientes: En una publicación de la revista General Dentistry se compara la salud bucal de un consumidor de cocaína, metanfetamina y de bebidas light.

El estudio reveló que en los tres casos existe el mismo nivel de erosión dental debido al ácido cítrico que debilita y destruye el esmalte de los dientes.

• Aumentan el efecto del alcohol: Usar bebidas light en los tragos provocan que las personas se emborrachen más rápido, afirma la Universidad de Kentucky. Quienes usaron refrescos bajos en calorías presentaron una concentración mayor de alcohol en el aliento en comparación a quienes utilizaron sodas normales. Los investigadores creen que esto se produce porque el cuerpo asimila más rápido los edulcorantes que el azúcar.