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13 de Julio de 2016

Temática

Ir a la feria se ha transformado en una actividad relevante en el calendario semanal de muchas familias en el país. Según estimaciones del Ministerio de Economía, más del 70% de las compras de frutas y verduras, y en torno al 50% de las de pescados, se realizan en estos lugares.

Cada fin de semana, 1.114 ferias se instalan a lo largo de Chile, lo que implica 113.112 puestos de venta de frutas, verduras, pescados y otros alimentos a disposición de la comunidad. Así lo reveló recientemente un catastro realizado por el Servicio de Cooperación Técnica (Sercotec), que también señala que cada puesto vende, en promedio, $1.500.000 al mes.

En Santiago, la cifra alcanza a 336. Y la buena noticia es que, según el Laboratorio Ciudad y Territorio de la Universidad Diego Portales, el 59% de los hogares de la capital tiene una feria libre a 600 metros o menos de distancia, lo que permite llegar a ellas a pie desde el lugar de residencia.

A esta cercanía física, debemos agregarle el factor económico: si se comparan los precios de las ferias con los de los supermercados, se pueden encontrar variaciones que fluctúan entre un 50% y 400% (ver tabla). Al parecer, las ferias libres tienen mucho que aportar a nuestros estilos de vida. Nos ayudan a cuidar el bolsillo y son, sin lugar a dudas, un espacio de cohesión y de identidad nacional.

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Revista Ventanal