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20 de Mayo de 2016

Temática

El encuentro buscó destacar el impacto de la actividad física y la alimentación sana en el desarrollo integral de los escolares.

Con el objetivo de concientizar a los profesores sobre la relevancia de los hábitos saludables en el ambiente escolar, la Fundación Chile Vive Sano realizó su segundo seminario llamado “Desafíos educacionales del siglo XXI: ¿Cómo formar hábitos saludables?” en el Centro de Estudios Avanzados y Extensión de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso.

La jornada, a la cual asistieron más de 120 profesores de distintas regiones del país, motivó a los docentes y directivos a revertir las alarmantes cifras de obesidad y sobrepeso que afectan a los estudiantes, que alcanzan al 51,8% de los alumnos de primero básico, según el Mapa Nutricional de la Junaeb 2013. 

“Estamos frente a un problema grave y de carácter prioritario. Si no tomamos medidas de acción urgentes, antes de ser un país desarrollado, seremos un país pobre, viejo y enfermo. Las enfermedades crónicas no transmisibles, cuyos principales factores de riesgo son precisamente la obesidad y el sedentarismo, están poniendo en jaque nuestro bienestar y desarrollo, pues representan el 80% de la carga de salud pública en Chile y además afectan con mayor fuerza a las mujeres y les sectores más vulnerables”, afirmó Cecilia Morel, presidenta de la Fundación Chile Vive Sano. 

Por su parte, Carolina Flores, Jefa de División de Estudios de la Agencia de Calidad de la Educación, señaló que “los hábitos de vida saludable son un indicador muy importante, porque nos permite ampliar la mirada sobre lo que es calidad de la educación. Queremos que los establecimientos educacionales entiendan que cuando hablamos de calidad no es sólo si los niños saben leer o matemáticas, sino que si tienen otras habilidades como estas”.

Raúl Urbina, kinesiólogo y gerente técnico de B-Active, agregó que los establecimientos educacionales deben ofrecer una amplia gama de actividades extra-programática para fomentar la práctica deportiva regular en los alumnos. “La actividad física implica beneficios metabólicos y sociales, al aprender a jugar con otros y a respetar reglas, aprender a manejar el triunfo y la derrota, el respeto al adversario y a resolver conflictos. También hay beneficios que están directamente relacionados con el funcionamiento del sistema nervioso, ya que aumenta la circulación sanguínea, facilitando que el cerebro trabaje y aprenda”.

Finalmente, el presidente del Colegio de Nutricionistas Universitarios de Chile, Samuel Durán, advirtió sobre el nuevo desafío que tendrán los colegios con la entrada en vigencia de la Ley 20.606 en junio próximo: “El etiquetado nutricional nuevo va a ayudar a que ciertos alimentos que son nocivos para el cuerpo no se vendan dentro de las escuelas, pero si no se toman todos los resguardos necesarios, igual van a haber problemas con la comida que se vende a través de la reja o lo que los papás le mandan a los niños.  Acá la comunidad escolar tiene que ver qué hacer para mejorar y para cambiar esos hábitos”.