Publicado el

29 de Agosto de 2017
Foto: Bajo licencia creative commons / wikimedia commons
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Es lo que mandan algunas dietas para perder peso, pero un estudio con más de 135 mil personas de 18 países -entre ellos, Chile- alerta de sus riesgos. 





Disminuir las grasas al mínimo posible es la alternativa que muchas personas usan para bajar de peso. Y cuando hacen esto, lo habitual es que las reemplacen por carbohidratos.

El problema es que estos últimos favorecen el desarrollo de enfermedades cardiovasculares. Así lo revela un estudio canadiense que demuestra que reducir las grasas y reemplazarlas por carbohidratos -como papas, harinas, arroz y pastas, entre otros- puede ser peor para la salud.

Se trata de un trabajo que siguió, por un promedio de 7,4 años, a más de 135 mil personas de 18 países; uno de ellos, Chile. Los resultados se están presentando en el Congreso de la Sociedad Europea de Cardiología 2017, y se publican hoy en la revista The Lancet.

"Nosotros aportamos con 3.500 personas de entre 35 y 70 años de la ciudad de Temuco y de zonas rurales cercanas", explica Pamela Serón, kinesióloga, coautora del trabajo y doctora en Medicina Preventiva y Salud Pública de la Facultad de Medicina de la Universidad de La Frontera. El grupo fue sometido a chequeos de salud periódicos, monitoreando problemas cardíacos y fallecimientos.

Situación de Sudamérica

Los chilenos, junto a los argentinos y los brasileños, en la región de Sudamérica, tienen una dieta en que el 57% de la energía proviene de los carbohidratos. Esto es bastante menos comparado con los chinos, que obtienen el 67% de su energía de este tipo de nutriente, o los africanos, que llegan al 63%. En todo caso, superan a los europeos y canadienses, que sacan el 52% de su energía de estos alimentos.

"El actual foco de promover una alimentación baja en grasas ignora el hecho de que la mayoría de las dietas de las personas de países de ingresos medio y bajo es muy alta en carbohidratos, lo que se relaciona con un peor estado de salud", dice la doctora Mahshid Dheghan, investigadora de la Universidad de McMaster, Canadá, y autora principal del estudio.

Para la científica, las guías de alimentación deberían centrar su atención en reducir la ingesta de carbohidratos en lugar de enfocarse en disminuir las grasas.

Dheghan enfatiza que reducir los carbohidratos no debe significar irse al extremo; es decir, que aporten menos del 50% de la energía que se requiere al día.

Serón complementa que tampoco hay que exagerar con las grasas. "Lo importante es que sean saludables", advierte.

 
Publicado en: 
Sebastián Urbina / El Mercurio