Publicado el

20 de Abril de 2017

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Chile Vive Sano
Chile Vive Sano

Chile es un país que envejece. No solo la expectativa de vida va en aumento -hoy llega a 80,5 años, la más alta en América Latina-, sino que también el número de personas que superan las seis décadas de vida o más: para el año 2050, se estima que uno de cada cuatro chilenos tendrá sobre 65 años.

Una realidad que habla bien de la salud pública a nivel local, pero que además supone un gran desafío en la medida que ello implica un aumento de enfermedades crónicas, como tumores, patologías cardiovasculares y también neurodegenerativas, como alzhéimer y párkinson.

"Estamos viviendo mucho más, pero, en general, conviviendo con múltiples enfermedades que implican una disminución de la funcionalidad y pérdida de calidad de vida. Por eso, el objetivo es lograr que sea de la forma más saludable posible", afirma el doctor Felipe Salech, geriatra e investigador de la Facultad de Medicina de la U. de Chile.

Salech es uno de los especialistas que están dedicados en el país a la gerociencia, un área relativamente nueva de la medicina, cuyo fin es comprender la relación que existe entre el envejecimiento y las enfermedades asociadas a la edad, con el fin de alterar positivamente el curso del inevitable paso de los años. "Se trata de aumentar los años de vida saludable", enfatiza.

Para eso, se está trabajando en el desarrollo de terapias que eviten o retrasen los mecanismos que llevan al envejecimiento patológico y que, por tanto, disminuyan la aparición de enfermedades crónicas.

"Lo habitual es que en los adultos mayores todas sus patologías se enfrenten por separado, cuando todas o la gran mayoría tienen como factor común el envejecimiento. Pero no se trata de evitar el envejecimiento, sino de hacerlo más saludable".

En esta tarea no está solo. El año pasado, con apoyo de Fondap, se creó Gero, el Centro de Gerociencia, Salud Mental y Metabolismo, en el cual participan más de un centenar de expertos.

"Aborda el tema del envejecimiento desde un punto de vista multidisciplinario y nos permitirá conocer cómo es el envejecimiento en Chile", explica María Soledad Matus, bioquímica e investigadora asociada del Instituto Milenio de Neurociencia Biomédica (BNI) de la U. de Chile.

Alrededor de 300 adultos mayores serán examinados y evaluados en el tiempo, por al menos cinco años, para ver cómo van envejeciendo. "Cuando hablamos de envejecimiento, no solo es necesario entender cuáles son sus bases biológicas, sino además qué aspectos en la vida de las personas son modificables y qué intervenciones basadas en evidencia podemos hacer para que las personas estén sanas durante más tiempo", explica.

Tanto Salech como Matus participaron en el Festival de Ciencia Puerto de Ideas, realizado en Antofagasta a comienzos de mes.

"Si bien los mecanismos biológicos son los mismos, los determinantes genéticos y ambientales tienen gran importancia. Por eso es fundamental desarrollar conocimiento local y, a nivel metodológico, es importante que sean multicéntricos, que recluten a pacientes de diversos entornos", precisa Salech.

En términos de intervención biológica, por ejemplo, se están analizando suplementos farmacológicos que permitan robustecer las células y evitar su deterioro. En ratones se ha utilizado rapamicina (droga usada para el manejo de algunos cánceres y para evitar el rechazo en trasplantes de órganos), logrando aumentar en 15% a 20% su vida saludable. "Desarrollan menos enfermedad y no hay mayor disminución de masa muscular y ósea".

Debido a sus efectos adversos en humanos sanos, se están buscando alternativas, como la metformina, habitualmente usada para prevenir la diabetes tipo 2. "Si logramos aumentar solo en dos o tres años la vida saludable, podremos reducir considerablemente los gastos en salud pública", dice Salech.

Publicado en: 
C. González, EL Mercurio